Cheque de la Abundancia

Cheque de la Abundancia

Cuando el actor Jim Carrey todavía no lograba vivir de su talento, tomó una decisión poco común: se extendió a sí mismo un cheque por “servicios de actuación prestados”.

Escribió una cifra muy concreta: 10 millones de dólares.

Le puso fecha para cinco años después, el Día de Acción de Gracias de 1995.

Guardó ese cheque en su billetera y lo llevaba siempre con él.

El papel se fue deteriorando con el tiempo… y aparentemente nada ocurría.

Pero poco antes de esa fecha recibió la noticia: le pagarían exactamente 10 millones por una película.

¿Casualidad?
¿Destino?
¿O el poder de la claridad?

Esto no habla solamente de dinero. Habla de visión.
Habla de saber con precisión qué deseas.
Habla de poner tu energía donde realmente importa.

Muchas veces creemos que nos faltan recursos, contactos o conocimientos.
Pero lo que más suele faltarnos es claridad.

La mayoría no logra sus objetivos no porque no pueda, sino porque no los ha definido con verdadera convicción.

Nos falta más certeza que herramientas.

Cuando una persona sabe hacia dónde va, se vuelve imparable.
Incansable.
Decidida.

Nadie puede detener a alguien que se atreve a pedirse lo que quiere.

Y, paradójicamente, ahí está el verdadero miedo.

No le tenemos miedo al fracaso.

Le tenemos miedo a lograrlo.
A sostenerlo.
A convertirnos en la persona que eso exige.

Entonces, te pregunto:

¿Qué cheque necesitas escribirte a ti misma y todavía no te has animado a firmar?

Porque todo comienza cuando decides creer en ti…
y convertirte en tu principal compromiso.

Por eso, te dejo un cheque simbólico para que lo imprimas.
Para que le pongas fecha.
Para que escribas la cifra exacta.
Para que lo guardes donde lo veas todos los días.

No como un acto mágico.
Sino como un acto de claridad.

Recordá: no es el dinero lo que estás declarando.
Es la versión de vos que estás eligiendo convertirte.

Posdata: Cuando pensamos en relaciones, solemos hablar de pareja, familia o trabajo.
Pero pocas veces reflexionamos sobre la más importante: la que tenemos con nosotros mismos.

¿Cómo te hablas?
¿Qué expectativas te pones?
¿Te tratas como alguien en quien confías… o como alguien en quien dudas?

Ahí empieza todo. 💛


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