Las ideas no siempre aparecen cuando las necesitás. Usá estas técnicas creativas para encontrar negocios, innovar en tus productos o servicios, o encontrar soluciones originales a los problemas de tu empresa.

Ideea concept

Henry Ford se inspiró en un matadero para diseñar la línea de producción de su empresa automotriz; Howard Schultz vio en Milán una máquina de café expreso y reconvirtió su cafetería de barrio en el exitoso concepto de Starbucks; Mark Zuckerberg buscó la forma de llevar los anuarios escolares online y creó Facebook.

Todos somos creativos. Pero las ideas pueden necesitar un empujón para aparecer en el momento justo. Diversas técnicas sirven de “disparadores” para la creatividad. ¿Cómo funcionan? Estimulando caminos alternativos y “engañando” al cerebro para que eluda temores, practicidad y otras características que pueden actuar como bloqueos a la generación de ideas novedosas.

Cuando la creatividad necesita “un empujoncito”, hay varias técnicas para ayudar a descontracturar el pensamiento.

Poné en práctica alguna de estas técnicas a la hora de encontrar y mejorar ideas de negocio, crear o nombrar productos, diseñar campañas de marketing, enfrentar nuevos desafíos o hallar soluciones a problemas complejos:

  1. Copia creativa. Buscá proyectos, ideas, nombres o conceptos que te gustan y tomalos como materia prima para tu creatividad: combinalos, mejoralos o reinventá sobre ellos.
  2. Asociación forzada. Escribí una lista de palabras al azar, elegidas, por ejemplo, hojeando una revista o listando objetos a tu alrededor. Asociá cada palabra con tu problema o planteo para generar un idea.
  3. Inspiración en la naturaleza. ¿A qué se asemeja el problema en el mundo natural? ¿Cómo se soluciona? Así, por ejemplo, se creó el “velcro”, observando cómo los abrojos se adhieren a la piel de los animales.
  4. Galería de famosos. Hacé un listado de personalidades, reales o de ficción, que admires por diversos motivos (Einstein, Steve Jobs, Don Draper, El Chavo, etc.). ¿Cómo verían el problema? ¿Qué harían frente a esta situación? ¿Qué te aconsejarían? Podés buscar frases inspiradoras, leer sus biografías o simplemente dejar volar tu imaginación para encontrar nuevos puntos de vista.
  5. Inmersión en ambientes creativos. Visitá un museo, navegá sitios de imágenes, releé tus libros favoritos, mirá una película, reunite con gente diferente. Tomá nota de observaciones, detalles, emociones, y todo lo que llame tu atención. Intentá luego relacionar tus anotaciones con tu desafío. Asegurate también de que tu espacio de trabajo aliente la creatividad en el día a día.
  6. Tormenta de ideas o brainstorming. Reuní un grupo de personas y generá una “sesión de creatividad” para encontrar una gran cantidad de ideas, producto de la interacción. (ver más en “Tormenta de ideas: un soplo de creatividad”)
  7. Técnica de Moliere, “ojos limpios” o llamada al profano. Una mirada fresca y nueva suele sacar del estancamiento que provoca el exceso de información o involucramiento. Invitá a opinar a personas que no tenga nada que ver con el problema. Puede ser un niño, un extranjero, una persona mayor, un profesional de otro campo, etc.
  8. Técnica de Da Vinci. Después de concentrarte durante unos minutos en el problema o planteo, relájate y dibujá lo que te venga a la mente, sin preocuparte por estilo o precisión. Analizá los dibujos después para encontrar información que tal vez no te resulta fácil poner en palabras.

Los aspectos lúdicos de las diversas técnicas ayudan a esquivar los caminos lógicos y lineales, muy necesarios en otras circunstancias, pero no los mejores a la hora de encontrar ideas innovadoras. Probalas y mantené entrenada tu capacidad creativa.

Fuente: Buenos Negocios